El tiempo domina nuestra existencia, hace 2 segundo empece a escrbir, dentro de 3 minutos y 43 segundo termino de escribir y lo publico, 2 semanas hacia tras termino de leer Watchmen, 15 segundo hacia atras epieso a escribir esto.
El tiempo nos controla y los relojes siempre recordandonos nuestra temporalidad, retratando incansablemnte segundo a segundo nuestra vida. Delimitando nuestras vidas, diciendonos que es posible y que no, reduciendo nuestras vidas a afrontar su paso indomito sobre nosotros.
Yo creo que es hora de empesar a realizar nuestro trabajo de reloj, de pensar por nosotros mismos y darnos cuenta que las limitaciones del tiempo solo existen en nuestras mentes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
aplausos de Vaselina
como viene al tema te dejo algo de Cortazar.
y si tenés razón el tiempo está en nuestras mentes, nos limita. yo la verdad es que todavia no se por que tengo reloj, quizás solamente para cumplir con mis obligaciones mortales. Pero vivo pendiente de él, de los segundos, de sincronizarlo, de consultarlo a cada rato, quizás es algo mecánico que hago, pero suena ridículo.
Igual coinsido con vivir el momento...sin importar los segundos, minutos u horas que dure..sino simplemente el momento.
saludos! :)
amanda
Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Instrucciones para dar cuerda al reloj
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.
en verdad tengo por que me lo regalaron....y me ataron...jaajjajaja
amanda
Publicar un comentario